Una película que tenía el potencial, tanto en su reparto cómo en su historia, para ofrecer algo más impactante, más crítico y no quedarse en un mero relato superficial, eso sí, la historia logra tener la fuerza suficiente para ser atractiva.
Por: Víctor I. Castro | @Chikoelektriko
En 2017 dos reporteras del New York Times, Megan Twohey y Jodi Kantor, publicaron una investigación periodística respecto al abuso sexual del que habían sido víctimas varias personas por parte de Harvey Weinstein; reportaje que sería detonante del movimiento #MeToo que cimbró a una parte de Hollywood en redes sociales y jurídicamente, y del cual varias personalidades de la industria fueron señaladas y denunciadas por este tipo de acciones.
She Said es inevitablemente comparable con Spotlight, una cinta que a través de la investigación periodística, se consiguió publicar los casos de pederastia en Estados Unidos; sin embargo, la ganadora del Oscar a Mejor Película, mantenía un ritmo constante, aprovechando la fuerza de su historia y revelando poco a poco los fríos datos que ocultaba la Iglesia. En She Said, aunque la historia es también poderosa y con un potencial enorme, no se aprovecha, pues su narrativa se siento contenida, sin un riesgo mayor que el de contar las cosas cronológicamente y sin momentos que destaquen, cinematográficamente.
Las actuaciones de Zoe Kazan y Carey Mulligan son buenas, interpretan a las investigadoras de manera natural, mostrándonos una pizca de lo que debe ser el trabajo periodístico en el mundo. Incluso Andre Braugher, tiene un momento, pequeño, pero que me pareció bastante bueno. El resto del reparto James Austin Johnson, haciendo la voz de Donald Trump, que se escucha muy similar; además, de valorarse las participaciones de Ashley Judd y Gwyneth Paltrow, como ellas mismas.
El filme está basado en la novela She Said de Jodi Kantor y Megan Twohey, las investigadoras que publicaron finalmente el reportaje de investigación de los casos, por lo que el guion hace una adaptación rescatando los puntos importantes del caso en sus 129 minutos.
Pese a todo lo anterior, no deja al final de sentirse, no un vació, pues la película cumple en presentarnos resumidamente el caso de Weinstein; pero que no refleja ese coraje, de uno de los actos que más está siendo señalado, como el abuso y acoso sexual a mujeres.
