Un musical que comienza con mucho ritmo y energía, pero cuya historia la hace irregular en distintos momentos, además de sentirse ligeramente extensa con momentos estancados pero rescatados por la grandiosa música y el baile.
Por: Víctor I. Castro | @Chikoelektriko
Desde su avance y con la leyenda de Lin-Manuel Miranda en él, las expectativas sobre la cinta fueron altas, porque era un musical que, aunque en Broadway ya tiene años, en el cine, suponía algo fresco para el género.
La historia nos presenta a Usnavi, un joven de República Domincana que vive desde hace muchos años en Nueva York, específicamente en Washington Heights, donde a su vez radica una gran comunidad latina. Usnavi tiene una tienda de abarrotes ahí, pero también tiene un sueño, regresar a su país para tener un negocio y vivir en el lugar amado. A la vez, la historia nos presentará a distintas personas y sus sueños y cómo convergen entre ellos.
Lo primero que cumple muy bien es en la música, el ritmo es bastante bueno, las letras son en ocasiones pegajosas, sin embargo, pueden llegar a ser algo repetitivas en sus estrofas y coros. Aun así, es la música es lo que siempre está levantando el desarrollo del filme y lo hace bien.
Los personajes tienen una gran química al principio, la forma en la que son presentados y cómo conversan entre ellos es de lo mejor, pero conforma avanza la trama, también se van alejando entre sus propios arcos narrativos. Los casos de Benny y Nina son ejemplo de ello; o de Daniela, Carla y Cuca. Creo que en lugar de estancar la historia y su desarrollo, pudo haber sido más dinámico conocer un poco más sobre estos personajes secundarios.
En cambio, tenemos distintos arcos argumentales que no son bien desarrollados o finalizados, por lo que algunos se perciben lentos y otros más, bastante acelerados. La historia de amor entre Usnavy y Vanessa, por ejemplo; si bien es lo primero que se nos plantea, en su proceso, está bastante accidentado, que hacia el final, no conquista como pudiera un musical así, haberlo hecho.
En lo que sin duda rompe esta película es la forma en la que retrata la cotidianidad latina en Estados Unidos, cómo diría Abuela Claudia, los pequeños detalles que dan representación a la comunidad latina. El café, la música, los rezos, las discusiones, el drama latino y por supuesto, la película se toma tiempo de presentar la crítica social, la marginación a la que se enfrentan siempre o en muchas ocasiones y las diferencias que existen también entre ellos.
En el aspecto técnico, esa irregularidad se ve reflejada con las coreografías, pues es bastante alto el número de cortes que hay en los números musicales,, que en ocasiones, no permiten disfrutar bien del baile, algo fundamental también para la cultura latina.
«En El Barrio» cumple con las expectativas a pesar de tener ciertos detalles que le restan puntos, porque la intención de mostrar y dar visibilidad a ellos se mantiene y es bien lograda. Su música siempre levantará el ritmo y desarrollo que en ocasiones la historia estanca; y la actuación de su protagonista, Anthony Ramos, le dará el sabor y dinamismo para mantenerte cautivo. Un buen musical, que pudo ser todavía mejor.
El autor es Lic. Comunicación egresado de la Universidad Autónoma de Baja California. Periodista cinematográfico, profesor, cinéfilo; aficionado a los mapas y al análisis político.
