Bliss tiene una historia que pudiera haber sido mejor aunque no sea lo más original, pero su problema radica en lo confusa que llega a ser, en su narrativa. Se salva Owen Wilson, que es lo único que logra captar la atención.
Por: Víctor I. Castro | @Chikoelektriko
La ciencia ficción nos ha brindado películas reflexivas; otras, llenas de acción; y unas más, con tintes de horror; sin embargo, «Bliss» intenta lo primero, sin embargo, falla en su ambición. La historia nos presenta a Greg, un hombre que tras ser despedido cono a Isabel, una mujer que comienza a hablarle sobre la realidad, sobre qué es falso y qué no. A partir de ahí, emprenderán una extraña y enredosa experiencia, que dará al espectador más dolores de cabeza de las necesarias.
Obviamente el ritmo de esta cinta es pausado, pues se toma el tiempo de intentar plantearnos las cosas, muy a pesar de que el accidentado montaje, no permita que comprendamos qué sucede. Y básicamente es así, el resto de la película. Es plana, sin momentos que nos sorprendan y que generen reacción en el espectador. Tiene sus momentos, en los que creemos que la historia irá por cierto lado, pero al final, si ya le brindaste tu tiempo, es en vano, pues no es nada de lo que esperas; y no precisamente es algo positivo, porque todo resulta, de nuevo, llano y confuso.
No tiene el nivel de «Possessor», pero tiene mejor propuesta que «Fractured», de hecho, lo tomé como una cinta que retoma puntos de «Avatar» o «The Matrix»; pero solo en la propuesta. Salma Hayek y Owen Wilson mantienen la atención, la primera, talvez por ese misterio que envuelve a su personaje al principio; y al segundo, porque hace bien su papel en una cinta seria. Sin embargo, existe algo que hace que su química no se sostenga siempre en pantalla, posiblemente la culpa, de nuevo, sea al guion o el montaje.
Algunos aspectos técnicos que funcionan, como los colores en ciertas escenas o la producción, pero nada que eleve la calidad del filme. «Bliss» se convierte en una cinta confusa, ligeramente pretenciosa y con un desorden de ideas, que aunque podrá mantener en el asiento a algunos, hay que se claros, no se entiende.
El autor es Lic. Comunicación egresado de la Universidad Autónoma de Baja California. Profesor, amante del cine, las series y la música. Aficionado a los mapas y al análisis político.
